N 13. La Biblia. "Bocadillo de... Bocata determinado". Carmelo Bueno Heras.

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N 13. La Biblia. BOCADILLO DE... Bocata determinado. © Carmelo Bueno Heras.

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            1. El título está pensado para suscitar "el hambre por la palabra". Por eso, es conveniente leer estas líneas hacia el final de la mañana o al atardecer, cuando más sentimos el "come-come" del vacío gastronómico.

            2. Todos los lectores de la Biblia habrán oído hablar, en más de una ocasión, de los géneros literarios. Toda persona, consciente o inconscientemente, cuando se expresa vierte su pensamiento en "moldes, estructuras, formas...". Así, expone sus ideas en un refrán, elabora un diálogo entre personas imaginarias o concretas, cuenta un relato, recita unos versos. De estas pequeñas formas de expresarse nacerán otras más complicadas: una novela, una obra de teatro, una biografía, un artículo de prensa, una revista, una película, un libro.

            3. En estos momentos de "gusa gastronómico-bíblica", hablamos de una curiosa manera de expresarse que existe en los libros de la Biblia: la palindromía, que otros llaman estructura circular y que entre nosotros y para entendernos popularmente podríamos llamar "bocadillo" (pan + queso + pan). Todo ello forma una unidad en la que pueden distinguirse perfectamente los tres (o más, si el bocadillo posee varias capas) componentes. Cada integrante del bocata tiene su identidad y, a la vez, el bocata entero tiene la suya propia, que viene a ser como la integración de todos los peculiares sabores.

            4. Según lo dicho, es fácil entender que existen "bocatas bíblicos" de tres elementos, de cinco, de siete... Entonces, para comprender el mensaje de un texto bíblico con estructura de palindromía habrá que, primero, prestar atención a cada uno de sus componentes (o pequeñas unidades literarias) y, luego, considerar el conjunto, la unidad total. Este es, pues, el modo de acercarse al texto bíblico (proceso exegético) para dejarnos iluminar por su mensaje y testimonio.

            5. Sugiero un ejemplo para que el lector comience a practicar y degustar las excelencias del alimento bíblico. Empezamos por un bocata (o palindromía) de siete elementos: el encuentro entre los dirigentes judíos, Jesús y Pilato, según está contado en Juan 18,28-19,16. En primer lugar, se debe leer el texto entero. Luego, subrayar en el texto los verbos "salir-entrar", que marcan cada una de las unidades (o componentes) del bocadillo. Tercero, leer y comprender el mensaje de cada unidad. Cuarto, detenerse en la unidad central, aquella que determina el "contenido" del bocadillo. Quinto, relacionar las unidades correlativas: la primera con la séptima, la segunda con la sexta y la tercera con la quinta. El sexto paso del método consiste en dialogar con todo el texto, es decir, preguntarle para que él nos responda y así aclarar todas las extrañezas del mismo. En estos momentos tenemos ya todas las claves para responder a la pregunta: ¿qué mensaje central pretendió ofrecernos el autor del texto? El séptimo y último paso será la meditación y saboreo del texto, la aplicación a nuestra vida personal, comunitaria, eclesial, social.

            6. Espero que el lector de este texto de Juan haya identificado ya las siete unidades y haya descubierto las correlaciones antes indicadas. Espero que la unidad central del bocadillo la haya situado en Juan 19,1-3, donde Jesús es declarado y confesado como rey. Espero también que se haya comprendido que el mensaje central del texto se precisa respondiendo a las preguntas: ¿Qué tipo de rey? ¿De quién es rey? ¿Por qué es rey? ¿Quién es el pueblo de este rey? ¿Que tienen en común las realezas y la realeza de Jesús? ¿Qué origen, vida y final tiene este rey? ¿Por qué? ¿Por quiénes?

            7. Por fin, dos sugerencias. Una, si el ejercicio te ha resultado iluminador, propónselo a otras personas y poned en común los resultados de la investigación. Entonces se comenzará a entender cómo Dios en su palabra nos habla también hoy. Dos, acércate al texto de otro evangelista y "busca, identifica y comenta" otras palindromías o bocadillos, hasta que la "gusa bíblica se calme". Suerte y buen apetito.